En El Correo y en el Diario de Noticias del martes se hacían eco de los datos demográficos que la Diputación hacía públicos sobre los pueblos de Araba: Dulantzi, tras Elburgo y Ribera Baja, es uno de los municipios que más ha crecido en población en los últimos tiempos. Hasta un 66% en los últimos diez años. Y además crece con población joven, muy joven.
Este fenómeno es exactamente contrario al que se está dando en la mayor parte de las zonas rurales de Euskalherria: mientras la mayor parte de los pueblos se van despoblando y su población envejece, sin embargo en nuestro pueblo la población no sólo crece, sino que se puebla con personas muy jóvenes y con una alta tasa de maternidad.
Sin embargo, en el caso de Alegría-Dulantzi al menos, no creo que las razones que se citan en la prensa sean las principales para su crecimiento poblacional. Ni las infraestructuras de transporte (que, al menos en cuanto a lo que más nos interesa aquí, que es el transporte público, no son ejemplares precisamente) ni el “monocultivo chaletero” son características que en Dulantzi puedan atraer nuevos vecinos, creo yo, o no al menos como razones sustanciales que motiven la inmigración selectiva hacia nuestro pueblo. En otras poblaciones, quizás sea así. Pero en Alegría hasta el momento se ha guardado un cierto equilibrio respecto a la densidad y no se ha abusado de las tipologías de vivienda unifamiliar, sino que se han combinado con tipos de vivienda plurifamiliar de mayor densidad.
Ahora lo que es necesario es que el ayuntamiento provea de servicios para esa población en crecimiento, con una intensificación y mejora proporcional en servicios educativos, de salud y de asistencia social.


